psicologo Girona

 

FAQ

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Aquí tienes una pequeña muestra de preguntas que pueden ser de tu interés. Si no resuelven tu duda, puedes ponerte en contacto conmigo llamándome al 645.23.64.40 o bien a través del formulario que encontrarás en el apartado "contacto" de la web.

Ante cualquier malestar psicológico o circunstancia de la vida que nos puede llegar a superar, es importante contar con la ayuda de una tercera persona experta en guiarnos hacia el camino del bienestar psicológico y la estabilidad emocional.

A menudo creemos que nosotros mismos podremos encontrar el equilibrio pero a veces las soluciones intentadas únicamente nos llevan a la perpetuidad de la problemática y pueden terminar agravándola. Por este motivo acudir a terapia nos facilita ver nuestras opciones desde otro punto de vista y por lo tanto poner en práctica nuevas soluciones que nos permitirán poder reconducir nuestra vida.

Un psiquiatra es un médico especializado en trastornos mentales que aborda los problemas del paciente desde una perspectiva fisiológica (tratando el cuerpo), tal y como se abordan las enfermedades médicas, bien sea prescribiendo medicación o a través de cualquier otra intervención médica destinada a equilibrar la bioquímica del cerebro. Un PSICÓLOGO clínico, en cambio, entiende el cliente de forma individualizada, teniendo en cuenta tanto en la evaluación como en la terapia, las particularidades personales, conductuales, emocionales, situacionales, relacionales y sociales que han llevado a la persona a la consulta.

Únicamente en casos graves de ansiedad, de depresión o en otros trastornos que generen un gran malestar que interfiera de forma muy significativa en la vida cotidiana de la persona, el psicólogo puede derivar al cliente al psiquiatra para hacer una valoración.

Sin embargo, el hecho de tomar medicación no exime al cliente de hacer un trabajo psicológico con el psicoterapeuta que será de vital importancia para poder ir reduciendo la dosis de medicación y alcanzar el bienestar emocional de forma propia SIN AYUDA DE LOS PSICOFÁRMACOS.

De la misma manera que tú eres el experto en tu vida, el psicólogo es el experto en las herramientas y los conocimientos psicológicos que pueden mostrarte el camino hacia el bienestar psicológico.

Así, un psicólogo te puede ayudar a afrontar y resolver situaciones o momentos difíciles caracterizados por emociones y pensamientos dolorosos y negativos (por ejemplo, anticipación de cambios importantes, vivencias personales de fracaso, pérdidas, insatisfacción personal, ...).

Asimismo, también te puede ayudar en procesos aparentemente crónicos, como por ejemplo, formas de posicionarte ante la vida que pueden causar un intenso malestar en ámbitos diversos como la pareja, el trabajo, la familia, las amistades, ...

La relación entre el psicólogo y el cliente es una relación basada en el RESPETO y en la CONFIANZA, por este motivo, el mejor psicólogo para un determinado cliente será aquel con el que el cliente se sienta más cómodo y que el inspire mayor confianza, lo que permitirá lograr un adecuado vínculo terapéutico que facilitará el trabajo psicológico y la resolución de la problemática.

Por otra parte también es importante tener en cuenta el marco teórico en el que se enmarca el psicólogo. Así, un PSICOTERAPEUTA INTEGRADOR no se verá limitado por un determinado enfoque y por unas determinadas técnicas, lo que le permitirá buscar dentro de las diferentes teorías existentes, aquellas herramientas y conocimientos psicológicos compatibles entre sí que más se adecuen a la persona y que puedan resolver la dificultad por la que se acude a consulta con la mayor brevedad posible.

En el caso de los ADULTOS que consultan de forma individual, la persona que presenta el problema es la que tiene que ir a terapia. Ahora bien, es muy probable que el psicólogo considere interesante entrevistar a algún familiar o persona cercana al cliente, siempre con su consentimiento.

En el caso de los NIÑOS, muchas de las visitas incluirán también a los padres (a veces solos, a veces con el niño).

En el caso de la TERAPIA DE PAREJA, se realizarán sesiones conjuntas y algunas individuales con cada miembro de la pareja.

En el caso de la TERAPIA FAMILIAR, se realizarán algunas sesiones individuales además de las sesiones conjuntas con todos los miembros de la familia.

A grandes rasgos, unas 10 o 15 SESIONES pueden ser suficientes para tratar un problema concreto y bien delimitado. Sin embargo, las situaciones más complejas pueden requerir más sesiones que habrá que pactar con el cliente en base a cómo evoluciona el caso y/o los objetivos finales que quiere conseguir el interesado.

Al inicio de la terapia se suele pactar habitualmente con el cliente una SESIÓN SEMANAL. Por otra parte, a medida que se observa una evolución favorable del caso, la periodicidad puede ser quincenal o mensual.

Sí, tener vergüenza para ir al psicólogo al principio es bastante habitual. Además, antes de decidirse a comenzar la terapia, el cliente puede tener la sensación de "ir a hablar de sus problemas con un desconocido". Pero tanto esta sensación como la vergüenza inicial desvanecen rápidamente después de la primera sesión.

No, en terapia no sólo se habla del pasado y de los acontecimientos traumáticos. Aunque estos pueden tener su influencia en la realidad actual del cliente, la terapia se centra en que la persona pueda resolver su situación en el AQUÍ y AHORA.

Sí, todas las personas podemos cambiar, pero no por ello dejamos de ser nosotros mismos. De hecho, cambiamos muchas veces durante la vida sin que estos cambios nos sean perceptibles. Los cambios que se proponen en terapia van dirigidos a mejorar la calidad de vida del cliente y lograr los objetivos por los que se ha acudido a consulta.

Todo lo que el cliente explica en la consulta es ABSOLUTAMENTE CONFIDENCIAL.

La información que el cliente proporciona al psicólogo está sujeta a un derecho y a un deber de secreto profesional que sólo puede ser eximido con el consentimiento expreso del cliente, excepto en los casos que marca la ley. Los psicólogos nos regimos por un codigo deontológico propio que, entre otras obligaciones, expresa de forma explícita que es necesario preservar la confidencialidad entre el cliente y el profesional y que el psicólogo debe mostrar un respeto escrupuloso del derecho de su cliente a la propia intimidad.

Sí, es posible que se den recaídas, aunque no siempre se producen.

Los psicólogos entendemos las recaídas como una parte más del proceso de cambio, nunca las entendemos como un fracaso. Además, en caso de recaída, el cliente dispone de una mayor cantidad de recursos con respecto a los que tenía al iniciar la terapia y aunque recaiga nunca retornará al punto de partida inicial.

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